Reseña histórica


 Esta es una historia que empieza por casa y hace que nuestra imaginación vuele y nuestro espíritu se contagie de una energía maravillosa.

Para iniciar nos remontamos al 4 de mayo de 1950, en el Municipio de Zapatoca, donde una joven humilde, de nombre Dominga, con escasos14 años, con gran espíritu emprendedor y luchador, decide iniciar su negocio de venta de dulces y otras delicias.

Para dar comienzo a su emprendimiento, alquila un local en la casa de Don José Manuel Serrano, ubicado alrededor del parque y se inicia con la venta de masato, quesos, amasijos y las gaseosas existentes para la época: Gacela, Cisne y Gaviota.

Con constancia, disciplina y buen manejo del dinero, la joven tía Dominga inicia una buena administración de su negocio, con un equipo de trabajo conformado por sus padres, nuestros queridos abuelos Rafael Rueda Serrano “Chachío” y Ana Dolores Ardila de Rueda y por su hermana, nuestra tía Ana Francisca.

Cabe destacar que la tía Dominga contó siempre con el apoyo de sus hermanos: Maruja, Ana Francisca, José Florentino y Pedro, ya fallecidos, y María Antonia, la única que queda del grupo familiar.

Las tías Dominga y Ana Francisca, las más involucradas en el emprendimiento, contaron también con el apoyo de sus sobrinos y sobrinas, quienes les apoyamos en diversas tareas, entre ellas, trasladar el masato desde la casa hasta su negocio; también comprar el pan, los dulces y otros insumos.

Su hermano José Florentino, nuestro querido padre, desde el momento que se pensionó de la Compañía del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, se trasladó a Zapatoca, donde permaneció casi hasta el momento de su fallecimiento, para ayudarlas en diversas tareas de la casa y del negocio y retribuirles por el apoyo desinteresado para con sus ocho hijos; de los cuales fue Mercedes quien permaneció siempre con ellas, para acompañarlas y ayudarlas en su casa y el negocio.

Con el transcurrir del tiempo tía Dominga incluye otra variedad de productos: dulces de mora, cidra, apio y arequipe elaborados por su hermana Ana Francisca; también las cocadas de panela, solteras, dedos de San Pedro elaborados por otras personas del pueblo y los exquisitos deliciosos, elaborados por las señoritas Uribe; lo cual evidencia que ella contribuyó con el progreso y superación de otros emprendedores de Zapatoca.

Posteriormente el negocio fue trasladado a la Calle Veinte con Carrera Octava, antiguo local propiedad de Abelardo Rueda; para esta fecha el negocio era próspero y proveía para el sustento de su familia, la clientela aumentaba y su masato era ya reconocido como el más delicioso de la región.

Con el tiempo el negocio fue ubicado en la esquina de la Calle 20 con Carrera Octava, muy cerca al Instituto Técnico Santo Tomás, donde permaneció como siempre, atendiendo a sus clientes con mucho amor y respeto. El negocio se convirtió en su pasión y su esfuerzo fue recompensado por el profundo cariño que los habitantes del pueblo y los visitantes le expresaron.

En el año 2010 ocurre un suceso desafortunado, el accidente al salir de su negocio, lo cual le impide continuar su trabajo, y a partir de esta fecha, es atendido por otras personas del pueblo.

Para el año 2013, las hijas de la Sra. Sofía Olave de Diaz deciden hacer una sociedad y compran el negocio y en memoria de su mamá, quien les enseñó el valor del trabajo, la unión y mucho más, continúan el negocio con el nombre de Antojitos Doña Sofía.

Para esta fecha tía Dominga cuenta con 80 años y se dedicó al cuidado de su hermana María Antonia y a la pregunta que le hacen de qué es lo que más extraña, responde que extraña la comunicación con la gente de su pueblo, con los visitantes y turistas.

Por el año 2018 mi tía presentó problemas de salud y la trasladamos a Bucaramanga para que recibiera el tratamiento médico que requería y el 27 de Julio de 2020 muere a sus 87 años de edad, dejándonos el legado de honestidad, responsabilidad, respeto y un gran espíritu de solidaridad para con los más necesitados.

En el año 2021, con el deseo de resaltar el valioso y esmerado trabajo de tía Dominga, su sobrina María Inés junto con su prima Elsa Marina, emprenden la elaboración y venta del reconocido masato con queso y además, la fabricación de cocadas y deliciosos. Bienvenidos a disfrutar de este emprendimiento para recordar la memoria de tía Dominga. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario